Es de suma importancia saber el contexto histórico de cada nación,
no solo para conocer su cultura, sino también para saber su cosmovisión. En
este caso, en Asia la interdependencia de las actividades, el trabajo en
equipo, los consensos, la familia y la identidad de grupo fueron y son aspectos
característicos desde épocas de antaño. Así también se ven a los sistemas de
trabajo, a la lealtad grupal e individual, el pensamiento estratégico y el
liderazgo desde una perspectiva militarizada como búsqueda de una meta global.
En el caso totalmente extremo de México, la mayoría de lo anterior nunca se
contempló hasta la entrada de la globalización. Revisando la historia, se sabe
que muchos de los grupos indígenas buscaban el bien común por medio de métodos
similares a loa japoneses. Si se toma en cuenta la teoría de que los indios
provienen de los mongoles, no estaríamos muy lejos de pensar que desde antes de
la colonización manejaron los indios aspectos meramente asiáticos como los ya
mencionados.
En el México actual (gracias a la colonización) la cosmovisión
general ha cambiado y ha sido perseguir las metas individuales gracias a la
introducción de formas y métodos occidentales. Es por esto, que lo individual
siempre está por encima de lo colectivo, dejando de lado las mejores formas o
métodos para el desarrollo de este último.
Se sabe bien que la información en nuestros días es sinónimo de
poder, el cual particularmente en nuestro país es de muchos deseo. El flujo de
información en Japón suelen ser muy flexible, o sea, la información corre por
todos lados para cumplir una meta grupal que no contempla el poder individual.
En el caso de México esto es algo muy avanzado, ya que cierto individualismo y
las constantes luchas de clases hacen que este tipo de modelo no sea funcional.
La falta de información puede usarse para producir un cierto sometimiento, el
cual tanto en la sociedad como en las industrias de México es muy utilizado. La
típica y muy frecuentada "información confidencial" o los secretos
tiende a dar poder solo a unos, generalmente enfocada a una superación personal
y no grupal.
El espacio también es sinónimo de poder. Mientras en Asia las
oficinas privadas no son de uso frecuentes, en México y sobre todo en las
dependencias de gobierno el uso de ellas es esencial para demostrar el poder y
representa el nivel de la jerarquización establecida. En este aspecto llegamos
a lo mismo que con el punto anterior, el poder en México no se refleja al
mezclarse con "cualquiera", ya que lo que se busca es una
diferenciación de la masa a la que se pertenece. Un ejemplo claro es el uso del
automóvil en vez del metro.
Aunque muchos otros factores afectan el hecho de que alguien use
automóvil o no, lo cierto es que en la visión occidental una persona
"tiene" mas estatus que otra por el simple hecho de no mezclarse con
la masa. Por otro lado, en cuanto al espacio personal, nosotros también tenemos
cierto sentido de la conglomeración, el cual, dependiendo de la razón será
aceptado o no. No es lo mismo una conglomeración en el metro o el mercado, que
una conglomeración en un concierto o en un museo.
El uso de los tiempos en Asia son muy complejos pero están muy bien
definidos. Dependiendo de la acción será el tiempo que se le invertirá; para
planear se invierte mucho tiempo, pero para poner en acción se usa poco; para
las relaciones personales, laborales y la empresa se invierte mucho, pero para
actividades individuales se invierte poco. En este aspecto se debe tomar en
cuenta el sentido de lealtad. En el caso de México, se invierte mas tiempo en
relaciones fuera de la empresa y para el placer personal, que para mejorar la
situación laboral o la empresa. Esto depende mucho del puesto. Lo cierto es que
el mexicano tiende a buscar mas el placer que el reconocimiento. Por otro lado,
el término a largo plazo realmente no es muy frecuente en México, ya que por la
poca visión y la incertidumbre constante en la que se vive, se suele buscar la
satisfacción inmediata. Los mexicanos prefieren gastar constantemente en
satisfacciones pequeñas, que ahorrar y tener una satisfacción grande. Es
preferible ir todos los domingos al fútbol, que planear a futuro y tener unas
mejores posibles vacaciones. Aquí regresamos a la constante incertidumbre que
al mexicano le afecta de sobremanera y a la tradicional forma de vivir al día.
En Asia, como en México en ciertos aspectos, se tiene como objetivo
crear relaciones de dependencia. Esto es algo común entre estas dos culturas,
ya que el peso que ejerce la familia en México es muy grande. Aunque en Asia se
pueda ver esta dependencia mas como una búsqueda de aprobación, en México es
mas que nada un compromiso. En cierto grado si se busca la aceptación, pero es
mayor el compromiso de satisfacer a la familia. En cuanto a la educación,
también hay muchas similitudes entre estas dos culturas: los hombres son los
proveedores y las mujeres son las administradoras.
Como en toda cultura, existen palabras con referencias que van mas
allá del solo significado. Este es el caso de Asia y México. En México por
ejemplo, tenemos las muy utilizadas frases "mañana", "al
ratito" o "después", las cuales además de su significado
explícito, dentro de la cultura mexicana tienen un significado implícito, el
cual, según el contexto puede significar, "no lo quiero hacer",
"no lo voy a hacer". Esto va muy ligado a otro aspecto que también
maneja la gente o el grueso de la gente asiática, el odio por la palabra no. En
México se prefiere dar vueltas al asunto o deslindarse antes que decir la
palabra no. Generalmente se hace con las frases ya mencionadas, o por medio de
pretextos como la muy famosa frase "es que..."
En Asia se estila compartir en los grupos ya sean de trabajo o de
amigos la responsabilidad, confianza y compromiso. En México, por el contrario,
generalmente se busca deslindarse de toda responsabilidad, hay desconfianza
para todo y la falta de compromiso es inmensa. Un ejemplo claro es la falta de
compromiso social que hay en la población. El mexicano siempre ha dispuesto que
todo lo relacionado con lo que esta fuera de su casa le compete al gobierno,
deslindándose de responsabilidad con lo que ocurre a su alrededor y evadiendo
el compromiso que tiene con su comunidad.
La lealtad también es un valor que en Asia se estima mucho y se
usa, mientras que en México cada vez es mas difícil encontrarla. Aquí se puede
hacer referencia por ejemplo a los partidos políticos, los cuales tanto sus
partidarios como sus integrantes cambian a diestra y siniestra cada vez que les
conviene. Ejemplo claro y preciso es la coalición del Partido Verde Ecologista
con el PRI.
Por otro lado, la falta de ética en nuestro país va ligado directamente
con la corrupción. En Asia se usa la filosofía budista de la ética y se enfoca
para muchos ámbitos, entre los cuales están las relaciones personales y
laborales. En el caso de México, es un vacío que se tiene desde cientos de
años, ya sea porque los valores que se supone tiene el mexicano realmente no se
ejercen.
Los ya mencionados valores pueden y deben ser aplicados en todo
ámbito, y el laboral es uno de ello. Algo muy característico de los proceso
laborales de los japoneses es la calidad. En México hasta hace pocos años se
introdujeron estos sistemas en muchas empresas, pero todavía hace muchas falta.
Tomemos de nuevo el caso de las dependencias de gobierno, donde no existen
formas de control de calidad en cuanto a operación y resultados obtenidos.
Simplemente se cuenta con reportes estadísticos de lo obtenido. Así también
tenemos la visión de servicio. Los asiáticos prefieren buscar la lealtad de una
persona por medio de el buen servicio, que simplemente consumar una venta. Ésta
es solo una de sus visiones a largo plazo, la cual en México no se tiene. En
México, como ya se mencionó se busca en la mayoría de los casos lo inmediato,
lo cual va en contra de la visión a largo plazo de los japoneses. El consenso
es uno de los nuevos términos que se utiliza en el país, ya que desde hace años
y por razones que todos conocemos, las decisiones siempre venían de unos
cuantos. Hoy en día en la política por ejemplo, la pluralidad hace que cada vez
mas se use el consenso para llegar a acuerdos.
Todo lo anterior solo fue un vistazo rápido a las diferencias que
radican entre estas dos culturas. Lo que cabe resaltar es que estas diferencias
y similitudes hacen que cada una de estas culturas se desenvuelvan de manera
muy peculiar, trayendo ventajas y desventajas en diferentes niveles.
Englobando, se puede decir que el mexicano tiende mas al
anarquismo, o sea, se deleita con cosas totalmente alejadas de la norma y lo
establecido, que posiblemente un japonés nunca disfrutaría. Así también, se
puede suponer que el asiático disfruta de sistemas estructurados para vivir, el
cual el mexicano posiblemente nunca disfrutaría. Aquí lo importante es
mencionar que cada método, forma y cosmovisión funciona según los objetivos y
las características de cada sociedad.







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